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Tres magistrados en el exilio se negaron a participar en el antejuicio contra Maduro

El Cooperante

Caracas, 9 de abril.- El periodista Javier Ignacio Mayorca reveló que los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que funciona en el exilio, Carmen D’Apollo, Gonzalo Antonio Álvarez y Gonzalo José Oliveros, enviaron una carta a la canciller colombiana María Ángel Holguín en la que le anuncian que “no están interesados” en el antejuicio de mérito contra el presidente Nicolás Maduro que tiene lugar en la sede del Congreso colombiano.

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El documento, enviado el 2 de abril, se describe como un “derecho de petición” formulado ante el despacho de Holguín, pero realmente es una declaración en la que los remitentes dicen ser “no intervinientes y no participantes” en el antejuicio de mérito. La carta tiene seis páginas.

D’Apollo, Álvarez y Oliveros tuvieron que huir de Venezuela luego de ser juramentados por la Asamblea Nacional como magistrados y permanecen en ese país en calidad de refugiados. Uno de los últimos párrafos condensa la idea principal: que “se tenga a los peticionantes, a los efectos de la República de Colombia y la protección como refugiados que nos ha otorgado, como no participantes ni interesados del evento”, que finalmente se llevó a cabo el martes 3 en las instalaciones del Congreso colombiano.

Mayorca indicó en su blog que la posición de los tres magistrados tomó por sorpresa a algunos que sí participan en el proceso judicial contra el Jefe del Estado.  “Es una locura“, exclamó uno, al ser consultado sobre la misiva. Luego, advirtió que esta decisión pudo obedecer a la presión de factores políticos que favorecen un entendimiento con el Gobierno.


Mientras tanto, el hijo de uno de los magistrados argumentó que ellos no se sienten parte del grupo que motoriza el antejuicio de mérito: “(Esos magistrados) empezaron a hacer sentencias en las que por ejemplo no se citan a las partes, lo cual viola el debido proceso, y es lo que criticamos del actual modelo que impera desde hace 18 años (…) Lo que se hizo en Bogotá no solo menoscabó el debido proceso sino que también creó enormes espectativas, que desafortunadamente no van a cumplirse”.

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