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Tsipras gana la primera jugada: Reestablecerá normalidad en bancos de Grecia

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EFE.- El primer ministro griego, Alexis Tsipras, ganó este domingo la primera jugada en medio de la crisis que atraviesa el país, al consultar al pueblo sobre una propuesta de rescate internacional  que al parecer ya no estaba sobre la mesa. Con la victoria del no, de 61,5%, una de las primeras medidas será el restablecimiento de la normalidad de los bancos.

Tras la victoria, en una intervención, Tsipras aseguró que su línea negociadora en los próximos días será reestablecer el funcionamiento de los bancos, luego lograr una fórmula de acuerdo que ofrezca una perspectiva de financiación a medio plazo y una perspectiva para la reestructuración de la deuda.

La abrumadora mayoría alcanzada en el referéndum  da un fuerte espaldarazo popular a Tsipras, cuya labor más complicada comienza a partir de este lunes.

En las negociaciones que ahora deberá retomar en Bruselas, Tsipras tiene la tarea no solo de volver con un resultado, sino con uno que sea compatible con lo que le exige el pueblo griego, un acuerdo “digno” y “sostenible”, los dos atributos que más ha reclamado el primer ministro en las últimas semanas.

En teoría, eso debería significar un acuerdo que sea mejor que la última oferta que propuso “in extremis” a las instituciones (Comisión Europea, Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional), el mismo día en que expiraba el rescate.

En esta propuesta, el líder izquierdista había cedido aún más en sus promesas electorales de lo que ya lo había hecho semanas antes.

En la práctica, sin embargo, será difícil que consiga incluso eso.
El hecho de que esta propuesta llegara tarde y no pudiera evitar que la prórroga del rescate expirara abrió la posibilidad a que los socios más duros, como Alemania, aseguraran que a partir de ahora las condiciones de la ayuda serían más severas.

Las fuertes reacciones que el plantón dado por Grecia al Eurogrupo y la inmediata convocatoria de un referéndum desencadenaron en el exterior tuvieron un efecto contrario entre la población griega.

Pese a que el miedo de perder los pocos ahorros en el banco y las dificultades cotidianas de no poder retirar más de 60 euros en efectivo al día eran palpables, y muchos ciudadanos decían que ese temor les empujaría a optar por el “sí”, finalmente fue una clara mayoría la que prefirió confiar en Tsipras.

La apuesta era arriesgada ante la desconfianza prácticamente unánime de los socios europeos, que elevó la presión aún más sobre la decisión en la consulta popular.

En la población, sin embargo, esa desconfianza acabó percibiéndose como una intromisión en decisiones soberanas, posiblemente uno de los factores que hizo que este pueblo, que se siente profundamente europeísta, acabara cerrando filas en torno al primer ministro.

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