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UCV sin luz: Estudiantes de Comunicación Social no inician clases por hurto de cableado

Luis De Jesús | 24 septiembre, 2018

Caracas.- El pasado 17 de septiembre, más de 400 estudiantes de la escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela (UCV) debieron comenzar clases, pero el inicio fue pospuesto para el próximo 1 de octubre porque el edificio Residencias Vargas, en donde se imparten las clases, no tiene luz debido al hurto masivo del cableado, ocurrido desde mediados del mes de abril.

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Anibal Pedrique, secretario general adjunto del Centro de Estudiantes de Comunicación Social de la UCV, denunció ante El Cooperante la situación de inseguridad que se vive dentro de las instalaciones de una institución que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Los robos, indicó, ocurrieron en horas de la noche, en la parte externa del edificio, que también alberga las escuelas de Nutrición y Antropología. Fueron robados metros de cables valorados en miles de dólares. Pedrique manifestó que la primera vez que ocurrió el hurto las autoridades universitarias “no hicieron mucho como lo ameritaba la situación” para evitar que la situación se volviera a repetir.

El estudiante detalló que las tanquillas del cableado no tenían ningún tipo de seguridad o reforzamiento. “Alguien con mucha ayuda y gente, y también un camión, porque es imposible sacar esos cables y transportarlos sin haber metido un camión a los jardines de Tierra de Nadie, alguien levantó las tanquillas, supo cortar los cables y los haló sin ningún problema”, aseguró.


La pregunta, indicó Pedrique, es cómo pueden ocurrir este tipo de hurtos en una universidad que cuenta con dos tipos de vigilancia: la interna, administrada por cada facultad, y la seguridad central de la UCV, administrada directamente por el rectorado, que se encarga de vigilar las áreas comunes.

“No hubo culpables, nunca se resolvió. Se sospechó complicidad interna, pero no hubo pruebas porque no es muy difícil cuando piensas que todo el sistema está viciado. El hecho es que nos quedamos sin electricidad. Nos faltaban cuatro semanas para finalizar el semestre cuando nuestra educación se vio afectada”, manifestó.

Los estudiantes protestaron para denunciar la situación y responsabilizaron a las altas autoridades de la UCV y al Gobierno nacional porque “se hicieron los locos”. Pedrique fustigó que después de varios meses les informaron que no había presupuesto “y de pronto sale el rectorado y dice que tenían los recursos”, pero fue a raíz de un proceso de presión a través de las redes sociales y diversos medios de comunicación en el que demostraban “la situación deplorable y paupérrima de la escuela”.

“Pareciera haber una muy mala gerencia en la universidad que se tiene que arreglar, porque no podemos quedarnos con la excusa de que estamos en la Venezuela del 2018, sino el Gobierno, el régimen, gana. Y eso produce deserción universitaria, menos desarrollo de una generación que no va a estar preparada para afrontar los grandes retos para sacar hacia adelante a este país”, expresó el secretario general adjunto del Centro de Estudiantes a esta redacción.

Pedrique contó que, incluso, estudiantes se vieron obligados a recibir clases de fotografía en el piso de los pasillos. Hubo, además, clases de publicidad que se dieron en los jardines de Pdvsa La Estancia, en Caracas, porque los universitarios también tenían la preocupación de que fueran víctimas del hampa que persiste en la universidad.

Recordó que en una reunión, la ingeniero Carmen Yegres, directora de mantenimiento de la UCV, les manifestó que veía la reparación “muy lejos”, afirmación que generó consternación en la comunidad ucevista. “La escuela estaba sola, oscura, los estudiantes estaban apáticos, desmotivados; había un ambiente desesperanzador increíble”, describió.

Los detalles de reparación se iban a comenzar en el pasado mes de agosto, pero no fue así; posteriormente se habían fijado para el mes de septiembre, pero tampoco ocurrió. Después de casi dos meses, este lunes se realizó la primera prueba de conexión con la toma eléctrica para asegurar que todo funcione correctamente.

En ningún momento, insistió el estudiante, las autoridades dieron explicaciones del porqué no se comenzaron los trabajos cuando debían comenzar. “Nos retrasamos dos semanas. Esto no se puede celebrar como una buena noticia porque nunca debió ocurrir. Si hubiese iniciativa, se hubiesen comenzado los trabajos antes del 17 de septiembre”, manifestó.

Sin embargo, persiste el miedo de que los cables nuevamente sean robados, a pesar de que las tanquillas fueron reforzadas para evitar que se repita la problemática. De lo contrario, “estaríamos poniéndosela fácil a los malandros”.

“Vamos a comenzar clases porque podemos encender la luz y colocar por lo menos un proyector de video para hacer una exposición de manera digna, pero hay un problema mayor en la escuela, el tema es que somos una escuela arcaica: las prácticas se hacen a mano, la mayoría de las computadoras son obsoletas, no tenemos un estudio de radio decente, tenemos deficiencias en el estudio de televisión, hay aparatos que se han dañado, tenemos bastante deficiencias en las materias audiovisuales y prácticas”, puntualizó.

Pedrique resaltó que las autoridades centrales de la UCV “han hecho poco” para que los universitarios tengan una educación de calidad y consideró que es “desesperanzador” que los estudiantes “estén pariendo por donaciones porque la escuela de la universidad, sea por las razones que sea, no tenga el presupuesto”.

“Los profesores han aguantado muchísimo. Es frustrante, tanto como para el profesor como para el estudiante mismo que a veces no tiene la computadora o el internet para investigar. Son detalles significativos que impactan negativamente y que a la larga se traduce en frustración”, dijo.

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