¿Un derecho o una súplica? Murió niña chilena que solicitó eutanasia a Bachelet

Admin

Ana Rodríguez Brazón.- Los debates son profundos y a veces contradictorios. Esperar la muerte o decidir sobre ella pone de cabeza a médicos, políticos, pacientes y demás personas que siguen o se ven involucrados en el tema.

A principios de año se conoció el caso de Valentina Maureira, niña de 14 años quien le pidió a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, que la ayudara a “dormir para siempre”, pues presentía que su fibrosis quística, con la que había lidiado por 12 años, no la dejaría seguir en esta vida. Sin embargo la eutanasia está prohibida en ese país y la mandataria solo pudo darle ánimo para que olvidara esa idea.

Este jueves, Maureira murió porque su cuerpo no soportó más los embates de  su padecimiento, pero la idea de quitarse la vida voluntariamente a través de una inyección letal, al parecer había salido de su mente y anhelaba celebrar sus 15 años en septiembre. Unos 200 vestidos para escoger la mantenían ocupada. Aunque esta niña, cuyo hermano murió a los 6 años por la misma enfermedad , cambió de parecer, la eutanasia ¿es un derecho o una petición?.

Las enfermedades terminales no solo causan sufrimiento al paciente, también a los familiares que ven cómo la vida de sus seres queridos se va deteriorando y por consenso o solo por deseo del enfermo, se quiere acabar con el dolor. En Chile, el reconocimiento de los derechos de los pacientes se ha intentado en el contexto de la Reforma a la Salud, pero la polémica que generó el proyecto ley “Sobre los derechos y deberes de las personas en salud” del 2001 obligó a que las autoridades decidieran finalmente su archivo.

En Argentina se aprobó la ley de “muerte digna” en 2012 que les permite a los pacientes con enfermedades terminales el derecho de rechazar procedimientos para prolongar artificialmente sus vidas en caso de sufrimiento. En México desde 2008 existe la normativa para “bien morir” que se aplica para personas desahuciadas que viven en la capital. Aquí los pacientes piden dejar de recibir asistencia médica para no prolongar sus vidas.

En Colombia la Corte Constitucional despenalizó el homicidio “por piedad”, que hasta ese momento era sancionado con tres años de prisión. En esta caso, se aplica cuando las personas expresen su voluntad de poner fin a su vida, asistidos por un médico. En Venezuela no se cuenta actualmente con un código penal que acepte de la eutanasia, sin embargo éste tema no ha sido omitido, pues se ha intentado legalizar el procedimiento lo que ha generado diversas reacciones.

Comentarios

comentarios