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Una casualidad pone en la ruta del éxito musical al joven inmigrante venezolano

Reinaldo Villanueva | 27 agosto, 2019

Caracas.- Cuando Mario Domm, cantautor mexicano, escuchó por primera cantar al venezolano Alexander Beja no pudo contener las lágrimas al escuchar su voz, por lo que decidió ayudarlo para que pueda cumplir su propósito de convertirse en un artista musical.

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Beja llegó a Colombia en 2018 como consecuencia de la crisis que atraviesa el país, y mientras cantaba como de costumbre para ganarse la vida, la canción emblemática “Venezuela” a las afueras de un restaurante del norte de Bogotá, según reseñó Reuters.





Domm manifestó que el venezolano tenía “una bazuca en la boca” refiriéndose al potencial que poseía para interpretar el tema.

Asimismo, el fundador del grupo Camila, llevó a Alexander a una tienda de teléfonos celulares en donde le compró un aparato por el que se comunican diariamente y coordinan el viaje del joven venezolano a México para septiembre, cuando grabarán a dúo una canción inédita.

“Ahí fue donde mi vida se quebró en dos partes”, indicó Beja, quien salió de Maracay, su ciudad natal y llegó a Bogotá después de un viaje de varias semanas a pie y en autobús que le permitió reencontrarse con uno de sus hermanos que ya estaba en Colombia.





“Honestamente a nivel de palabras solo puedo decir que hubo una conexión. Yo creo que mi talento más que cantar es poderme conectar con las personas, transmito lo que siento y eso fue lo que sucedió allí. Él lloraba y yo cantaba y yo lloraba”, recordó Beja en la sala de un pequeño apartamento.

Este criollo espera que pronto le salga la visa mexicana para poder viajar y reunirse con el intérprete de “Todo Cambió”, en tanto, sigue haciendo sus cantando en las afueras de los restaurantes en donde al terminar los comensales le aplauden y le reconocen su talento con dinero que depositan en un sombrero que siempre lleva puesto.

A diario Beja consigue en promedio unos 15 dólares con los que ayuda a pagar la comida, el arriendo y los servicios públicos del apartamento en el que vive con dos hermanos, uno tomando fotografías y otro como empleado de un restaurante.

El joven inmigrante confía en convertirse en el futuro en una estrella de la música de la mano de Domm, pese a las dificultades.

“Ánimo, no se rindan, que la noche es más oscura cuando ya está a punto de amanecer”, expresó Beja para aquellos que persiguen un sueño al igual que él.

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