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Venezolano que llegó al país con ayuda del Gobierno se hacía pasar por opositor en Perú

Luis De Jesús | 28 agosto, 2018

Caracas.- “Encontraron una realidad muy diferente a los cantos de sirena que les ofrecieron”, dice parte de un comunicado emitido por la Cancillería de la República este martes sobre la repatriación de 89 venezolanos que se encontraban en Perú y que volvieron a Venezuela porque habían sido sometidos a tratos inhumanos en ese país.

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Rápidamente en los medios de comunicación del Estado y en todo el aparataje a través de las redes sociales se comenzaron a difundir una serie de videos en los que se ven a los ciudadanos cuando arriban al aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en el estado Vargas, mientras aplaudían y entonaban el himno nacional.

Oscar José Peimbert, un venezolano residenciado en Perú, demostró a través de una serie de publicaciones realizadas a través de su cuenta en Twitter que conoce a un connacional que volvió al país en un vuelo que partió del aeropuerto internacional de Lima de la aerolínea estatal venezolana Conviasa.

Piembert explicó que trabajaron juntos en la empresa Movistar, que contrata a personal extranjero sin exigir documentos engorrosos. Se trataba entonces de Luis Santeliz, uno de los venezolanos que llegaron a Maiquetía mediante el plan “vuelve a la patria” del Gobierno nacional.


Cuenta que Santeliz, originario de Cabudare, estado Lara, “se veía burda de pana y tratable” y que en cuestión de días “encajó perfecto” en el grupo. Afirmó Piembert, que el hombre tenía a toda su familia, esposa y tres hijos, viviendo en Perú.

Él nos contó que se había venido de Colombia seducido por la mujer porque, según, aquí tendrían mejores oportunidades que allá. Y bueno, nos decía que su mamá es uña y mugre con chivos pesados de la oposición y que, de hecho, se la iban a llevar a Estados Unidos”, narró el venezolano, quien aseguró haber pensado que se trataba de una familia “duramente” opositora.

Prosiguió Piembert que Santeliz faltó al trabajo el pasado miércoles y jueves, hecho que le pareció raro porque tampoco respondía los mensajes que les enviaban sus compañeros del trabajo. No fue sino hasta el viernes cuando “apareció” y anunció que renunciaría a su trabajo.

“Nos contó que su antiguo jefe en Colombia había venido a Perú y que lo contactó para llevárselo, que le iba a dar trabajo allá y que no iba a pasar trabajo. Nosotros entendimos porque cuando se tiene hijos hay que buscar estabilidad”, dijo. Santeliz asistió el día sábado a trabajar como despedida.

“Gozamos como no tienen idea y todo el grupo lo invitó a almorzar lo que él quisiera. Ese día por la tarde nos dijo que ya salía el domingo por avión a Bogotá (…) Nos despedimos de él alegremente porque fue un buen amigo“, detalla el joven en el hilo publicado en Twitter.

El domingo, el repatriado envió unas notas de voz alrededor de las 2:00 de la tarde a sus compañeros informándoles que se encontraba en el aeropuerto, a punto de salir. En una fotografía publicada por Piembert, se puede observar que Santeliz tiene la misma franela con la que llegó a Venezuela.

Aseguró que no supieron más de Santeliz hasta que fue noticia. “Yo estaba en shock total. Teníamos al chavista con nosotros y qué bueno que se fue. Una lacra menos aquí, pero eso me ha dejado una lección muy importante: no dar confianza de buenas a primeras a todos los venezolanos que emigran”, manifestó.

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