article-thumb
   

Desabastecimiento comienza a generar situaciones de alta tensión similares a El Caracazo

El Cooperante

El Nuevo Herald. – Centenares de personas desesperadas por la escasez de alimentos saquearon en la mañana del viernes los depósitos de un supermercado en San Félix, en el sur de Venezuela, tras escuchar que allí había arroz, café y harina. Agentes de la Guardia Nacional (GN) aparecieron en vehículos blindados para retomar el control de las calles y los subsecuentes enfrentamientos dejaron un muerto y 60 personas arrestadas.

Horas después, en Valencia, una multitud de personas que llevaban horas haciendo cola para ingresar a un local de la cadena de farmacias Locatel perdió la paciencia y entre empujones intentó ingresar a la fuerza, pero fue contenida por la presencia militar.

Dos días antes, en Barrancas del Orinoco, estado Monagas, un grupo de cerca de 500 personas derribó el portón principal de un local de la cadena estatal PDVAL, y saqueó los productos que encontraron allí bajo la mirada ya resignada de efectivos de la GN que no lograron frenar la situación.

A los incidentes en los establecimientos y almacenes se suman los saqueos de camiones que transportan alimentos u otros productos, eventos que se han tornado cada vez más frecuentes en las últimas semanas y que también están empeorando los problemas de desabastecimiento en el interior del país.

El desabastecimiento de productos está alcanzando niveles críticos en Venezuela, y el descontento y desesperación de la población está generando situaciones de alta tensión y agitación social, en un país que aún recuerda la ola sangrienta de saqueos de 1989, conocida como “El Caracazo”, que dejó cientos de muertos y de desaparecidos.

Crónica de una muerte anunciada

Algunos economistas ya llevaban varios meses advirtiendo que está situación estaba por venir. Entre ellos se encuentra el director de la firma Económetrica, Angel García Banchs, quien señaló en mayo que Venezuela estaba en vías de agotar totalmente sus inventarios de productos, un traumático fenómeno que podría producirse de golpe y que conduciría a una etapa de grandes cambios.

“Estamos hablando de un colapso de un solo golpe, cuando terminen de vaciarse los inventarios de las empresas, lo cual podría pasar de forma generalizada. Es decir, simultáneamente para un conjunto de rubros y de sectores […] Esa situación va a conducir a un proceso inflacionario descomunal, el mayor de toda nuestra historia monetaria”, declaró a El Nuevo Herald.

Para Antonio De La Cruz, director ejecutivo de la firma Inter American Trends, Venezuela está acercándose peligrosamente a ese punto.  “Los inventarios ya están muy limitados. La información que nosotros manejamos es que por ejemplo, los inventarios de arroz llegaban hasta esta semana. Una situación parecida sucedía también con el resto de los granos, maíz y el trigo”, dijo De La Cruz desde Washington.

En relación a la recién anunciada operación de canje de deuda con Uruguay, en la que ese país se comprometió a enviar 235,000 toneladas de alimentos a Venezuela a cambio de borrar $300 millones de su deuda petrolera, el analista comenta que si esto sirviera para paliar el hambre de los venezolanos, el efecto solo sería temporal y la situación habría de repetirse en muy poco tiempo, ya que los problemas de desabastecimiento son provocados por una serie de políticas aplicadas por el régimen -incluyendo el control cambiario y el control de precios – que desestimulan la producción nacional.

Comentarios

comentarios