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Venezuela será el primer país de sudamerica en quedarse sin glaciares, según científicos

Reinaldo Villanueva | 24 septiembre, 2019

Caracas.- La comunidad científica del país advirtió que Venezuela podría convertirse dentro de unos 20 años aproximadamente en la primera nación sudamericana en quedarse sin glaciares andinos.

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“Si nos vamos y volvemos en 20 años, nos habremos perdido todo esto”, expresó Luis Daniel Llambí, ecólogo de la Universidad de Los Andes de Mérida, refirió AP.





A lo largo de la historia, los glaciares se han expandido y reducido en tamaño numerosas veces. Pero la velocidad con que se han venido encogiendo en el último siglo y medio —agravada por la actividad humana y por la quema de combustibles fósiles— hace que los científicos se afanen por comprender cómo las rocas que quedan descubiertas generan nuevos terrenos y ecosistemas.

Si bien la mayor parte del hielo del planeta se encuentra en las regiones polares, también hay glaciares en algunas montañas del trópico, sobre todo en América Latina.

“Casi todos los glaciares tropicales de alta montaña se encuentran en Los Andes. También quedan algunos en el Monte Kilimanjaro”, manifestó Robert Hofstede, ecólogo tropical de Ecuador que asesora a agencias internacionales como el Banco Mundial y las Naciones Unidas.





El monitoreo del glaciar Humboldt de Venezuela requiere visitas continuas, según Llambí. E incluso en las mejores circunstancias, no es fácil llegar a pie desde Mérida hasta la capa de hielo del Parque Nacional Sierra Nevada de Venezuela, a casi 5.000 metros (16.500 pies) sobre el mar.

Cuando Llambí y otros tres científicos fueron al glaciar a mitad de año para trabajar en un nuevo proyecto, primero se montaron en un teleférico y luego caminaron todo un día hasta un campamento que usan como base, levantando sus carpas bajo la lluvia.

Todos los días tenían que escalar la montaña durante tres horas para llegar al glaciar, a veces usando cascos y aferrándose a sogas en vista de lo escarpado del terreno. Algunos de los científicos habían tratado sus viejas botas con cera de vela derretida para que resistiesen el agua.

El trabajo en la montaña es siempre agotador, pero la crisis que padece Venezuela desde la muerte de Hugo Chávez en el 2013 hace que tareas sencillas resulten grandes obstáculos.

“Las cosas que uno da por descontadas en una investigación —el internet, la gasolina, la electricidad— empiezan a escasear y todo se hace imprevisible”, aseveró Llambí.

Lo más duro tal vez ha sido ver a muchos de sus colegas y estudiantes partir, sumándose a los más de cuatro millones de personas que se fueron de Venezuela en los últimos años.

“Cada semana alguien me pregunta ‘¿por qué no te has ido?’”, dijo Alejandra Melfo, física de la Universidad de los Andes e integrante del equipo. “El cambio climático es real y hay que documentarlo”, explicó. “Hay que estar ahí”.

El Instituto de Ciencias Ambientales y Ecológicas de la Universidad de Los Andes fue fundado hace 50 años, en 1969, y los científicos que trabajan allí se sienten custodios de la información recogida a lo largo de los años sobre cómo las temperaturas y la flora están cambiando en la región, incluido el ecosistema andino conocido como los páramos, una pradera con matorrales de montaña que se encuentra entre el límite forestal y el fondo del glaciar.

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