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Victoria de Macri anima a opositores latinoamericanos que añoran alternancia presidencial

Christhian Colina

EFE.- Las fuerzas opositoras de América Latina han recibido el triunfo de Mauricio Macri en las elecciones presidenciales en Argentina como una señal de un nuevo ciclo político en el que el populismo puede ser el perdedor. “Vientos de cambio”, “nueva etapa” y “ráfaga de renovación” son algunas de las expresiones incluidas en los mensajes de felicitación dirigidos al presidente electo, convertido en el héroe de los opositores que en muchos países de la región han tratado larga e infructuosamente que los electores apoyen un giro político.

La oposición venezolana, particularmente, ve la derrota del kirchnerismo en las elecciones celebradas este domingo en Argentina como un buen augurio para los comicios parlamentarios del venidero 6 de diciembre, en los que, según las encuestas, tiene posibilidades de ganar con una holgada ventaja.

El turno de los opositores argentinos ha llegado después de doce años de gobiernos kirchneristas: uno de Néstor Kirchner (2003-2007) y dos de Cristina Fernández (2007-2011) y (2011-2015), su viuda.

En Venezuela no ha habido alternancia en el poder desde 1999, cuando asumió Hugo Chávez, que después de su muerte, en 2013, fue sucedido por Nicolás Maduro, quien ganó las elecciones de ese año. En Bolivia, gobernada desde 2006 por Evo Morales, quien ha promovido una reforma constitucional para volver a ser candidato, los opositores también acusan la falta de ejercicio del poder.

Una situación que se repite en Ecuador, donde Rafael Correa se mantiene en la Presidencia desde 2007, y en Nicaragua, donde Daniel Ortega está al frente de su país desde ese mismo año. En el caso de Brasil y Uruguay los presidentes han cambiado pero desde 2003 y 2005 gobiernan el Partido de los Trabajadores y el Frente Amplio, respectivamente.

Para el analista argentino radicado en Estados Unidos Andrés Oppenheimer, la victoria de Macri frente al peronista Daniel Scioli marca el inicio de un “nuevo ciclo” político en América Latina, pues tendrá un “efecto contagio” en otros países de la región.

En América Latina los ciclos políticos suelen durar 10 a 15 años. En los años 70 teníamos dictaduras militares, en los años 80 teníamos gobiernos socialdemócratas, en los 90 gobiernos neoliberales y en los 2000, el bolivarianismo, el chavismo. Y ahora viene un nuevo ciclo”, aseveró Oppenheimer a CNN este domingo.

El expresidente de Bolivia Jorge Quiroga piensa que Macri es el heraldo de un “cambio dramático” en la región. También la oposición uruguaya ha visto en la victoria de Macri elementos positivos para su causa. Es “buena cosa la alternancia y buena cosa el final del kirchnerismo“, dijo el senador Pablo Mieres, del Partido Independiente, aunque en Uruguay lo que más se ha resaltado del próximo cambio de Gobierno en Argentina es la posibilidad de dejar atrás las diferencias y problemas bilaterales.

Para Guillermo Lasso, líder del movimiento CREO, principal fuerza opositora en el Parlamento ecuatoriano, “los vientos de libertad que vienen del sur avizoran un cambio en América Latina“.

El expresidente del Gobierno español Felipe González, sin embargo, ha llamado a no “hacer generalizaciones” a partir del “cambio” en Argentina, pues “hay situaciones muy diferentes” en América Latina.

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