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“¿Y cómo un bigotón iba a salir de abajo? La forma es choreando”

Omar Estacio Z. | 24 marzo, 2018

Caracas, 24 de marzo.- Pánico, estampida, desolación. La sola interrogante prendió las alarmas de los desgobernantes, bandidos, mentirosos, violadores de DDHH, depredadores del ambiente, zánganos, pero, sobretodo, guisadores del Planeta.

Una manzana podrida, daña la canasta entera. Por culpa de uno, vamos a pagar todos. “¡Corruptos, unidos/ jamás serán vencidos!” (nunca falta el optimista). El realista replicó ¿Y cómo voy a pagar, la manutención de mi yate, mi jet, mis garçonieres, de mis villas en St. Germain de Près y Lausanne? La culpable no es Odebrecht.

Lo único que hizo fue engrasar bisagras, destrabar trabas, acelerar el papeleo burocrático y, de paso, así, como quien no quiere la cosa, mojarles la mano a abnegados servidores públicos. Además, las coimas, el cuánto hay pa’ eso, las mordidas, son herramientas de redistribución de la riqueza, de atemperación de las desigualdades. Miro su foto. Lo contemplo. Lo detallo ¿Y cómo un bigotón, como ese, gordiflón, nalgón, colombianón, recontragüevón, pedorrón –disculpas para las lectoras, pero el castellano, es el castellano- iba a salir de abajo? ¿Ah? La única forma es choreando.





Ante la amenaza que representa la renuncia del tal PPK a la presidencia de Perú, sus colegas del Mundo entero se han movilizado para emplazarlo: ¿Un corrupto decente? Sería el acabose ¿Un hombre que se avergüence, porque manos en la masa videograbaron a sus partidarios sobornando a parlamentarios opositores? ¡Fin de Mundo! ¿Un jefe de Estado que se da golpes de pecho, porque su campaña electoral fue maculada con dinero negro?

¡Si eso ha sucedido y sucede, a diario, desde que el Mundo es Mundo, en todas partes y el gentío lo pasa gordo, bebe, come, ríe, copa los hotelitos de sábanas calientes! El ultimátum lo suscriben, por desorden analfabético: Maduro, Putin, Trump, Xi Jinping, Papa Pancho I, Raúl Castro, Evo, Daniel Ortega, Peña Nieto, Macri, Santos, Temer (siguen muchas firmas) y concluye con una aleccionadora copla española: “En el camino a Manresa / hay una ermita/ con un letrero que reza/ maricón, el que dimita”.

Pa’ que lo sepas, PPK





Publicado originalmente en La Razón

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