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¿Y quién controla al contralor?

Elizabeth Fuentes | 29 marzo, 2019

Caracas.- Su hijo el cantante, sin vergüenza ninguna, evidencia en las redes que tiene el real parejo. Igual a como actuó el heredero de la fortuna mal habida de Alejandro Andrade, el hijo cantante del Contralor comete la misma ridiculez de nuevo rico al retratarse de lo más feliz en un yate, en una avioneta privada, en Los Roques o en una casota en Galipán, otra de las múltiples propiedades que posee su papá el Contralor y adonde el cantante invita a productores musicales – de esos que cobran entre 30 mil y 40 mil dólares por cada pista-, y se hace selfies con ellos frente a varias camionetas de lujo para lucir de lo más rico en su Instagram.

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De hecho, tan pedantes y vanidosas han sido las imágenes del hijo del Contralor, que su cuenta de Instagram fue cerrada – ofrecía cien dólares de premio entre quienes vieran uno de sus videos- y la de Twitter ahora aparece protegida de intrusos, toda una desgracia para quien aspira a ser famoso sin mayor talento que imitar a cualquier cantante de segunda pero con un presupuesto infinito. Dinero con el que contrata decenas de modelos con glúteos y senos recién operados y que le alcanza para alquilar locaciones lujosas (¿o serán de su papá?) para filmar videos donde el hijo del Contralor funge de dueño de un pent house envidiable sobre las colinas de Caracas y culmina sus andanzas con decenas de modelos tetonas al borde de una piscina. Tremendo lugar común donde el muchacho busca más parecerse al Justin Timberlake de los noventa que al dichoso “hombre nuevo” que tanto cacarean su papá y los amigos del partido de gobierno, toda una derrota política al interior del hogar.





Y si bien le regalaron una camioneta nuevecita en uno de sus cumpleaños- como lo publicó en sus redes-, pareciera ser que el cantante posee algo más que eso, porque la Fiscal General Luisa Ortega Díaz anda tras las pista de todo lo que, presuntamente, su papá el Contralor puso a su nombre. Una larga lista de bienes que, según las buenas lenguas, incluye no solo la casota en Galipán, sino propiedades en el lujoso conjunto El Trapiche, de La Floresta, una casa cercana a esta donde habitan sus escoltas, más varios apartamentos a todo dar en Chacao y Campo Alegre.

Sancionado por el Departamento del Tesoro, la Unión Europea y el Gobierno de Canadá, Ortega Díaz anda ahora buscando los bienes que presuntamente el Contralor puso a nombre del hijo en otros países, movida que salpicaría a la ya desprestigiada carrera del muchacho, como lo indican los lamentables comentarios que le escriben en YouTube, y serviría para matar dos pájaros de un solo tiro. Uno a favor de la decencia y otro a favor de la música.

Valga el video anexo para corroborar lo dicho:





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